
La semana pasada estuve de vacaciones que cogí para organizar el comienzo del nuevo curso escolar; mientras las Milanitas estaban en el cole yo aproveché las horas que me quedaba sola en casa para pintar las paredes y devolver un poco de luminosidad a nuestras vidas, así que estuve toda la semana sin entrenar, aunque bueno subir y bajar tantas veces de la escalera y darle al rodillo también puede considerarse ejercicio.
El caso es que no sé si del cansancio al final de la semana tuve un ataque agudo de amigdalitis que subieron mi fiebre hasta más de 40 (grados) y los tres primeros días de la semana me los pasé en casa de baja médica y también sin entrenar.
Ayer, con la vuelta al curro, también volví a mis entrenamientos; la sesión fue de piscina, sólo media hora a "estilo pato en bikini" porque mi debilidad era aún un poco patente. Dejo una foto "a la remanguillé" que salió del móvil en los vestuarios (prometo que cuando estoy arreglaíta estoy más mona).

Hoy tampoco podré entrenar corriendo ya que debo acompañara a Vic a la carrera nocturna del Guadalquivir en la que él participa. Llevará mi cámara a ver si sale algo guay (aunque es de noche y también irán mis Milanitas que me impiden un poco la movilidad).

1 comentarios:
Pues a recuperarse que se acerca la carrera de las munjeres, suerte.
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