miércoles 21 de enero de 2009

Vuelta a la "normalidad"


Esta Navidad la piscina cubierta de Montequinto ha tomado vacaciones (al menos en las escuelas deportivas). Además, la que escribe, no ha salido a correr desde comienzos del mes de Diciembre debido a un dolor en la rodilla izquierda que apareció un día en una de las sesiones de entrenamiento. Esto, unido al aumento de azúcares y grasas propios de los menuses navideños, ha aumentado mi peso en unos 3 kilos, sin embargo mi ego ha disminuido bastante y, aunque la talla se mantiene, el espejo parece haberse vuelto de aumento.

La resonancia magnética que me han hecho en la rodilla descarta cualquier tipo de lesión, así que esta semana ha comenzado, una vez más, mi eterna operación bikini. El lunes salí con mi Vic a mi ruta habitual, muy bien casi sin pararme, y ayer tuve la sesión de natación con mi flamante mp3 acuático que los Reyes Magos me echaron ... hoy llena de agujetas (menos de las que cabría esperar) me ha costado levantarme de la cama.

Lo que me resulta más duro es parar la inercia de llevarme algo a la boca entre comidas. Parece que el cuerpo se acostumbra a un nivel de azúcar y que se resiste a dejarlo. La mañana hasta el almuerzo es eterna, a pesar que a media mañana salgo con mi Vic a tomar fruta. También es muy difícil dejar el último Nesquik con galletas de la noche ... :(

Vamos a ver qué pasa. Con 5 kilitos menos me conformo. No es tanto ¿no?